Cuantas veces habremos oído aquello de “yo es que no se pintar”, “a mi las manualidades no se me dan bien”, “no soy creativo”…. ¡¡¡Y cuantas veces lo habremos dicho incluso de nosotros mismos!!! Esta claro que hay dones con los que se nace pero si conseguimos vencer el miedo al papel en blanco, y utilizamos la técnica adecuada, seguro que nos sorprendemos (para bien) de los resultados.
Imaginaos si además de ese miedo escénico del que hablabamos se tiene un padre pintor, del que admiras lo que es capaz de crear, y te propones regalarle un lienzo. Ha sido un reto importante para mi… pero al final el examen lo he pasado con nota y mi “pequeña gran obra de arte” tiene, por meritos propios, un lugar privilegiado en el salón del homenajeado.
Espero que os guste y os animeis a enseñarme todos esos retos superados frente a un lienzo…;-)
